El artista de origen Brasileño Romero Britto conquista en este momento los Países Bajos con su ingenuo arte pop. Sus diseños son alegres, con mucho colorido y cómicos y representan generalmente animales, sobre todo gatos, peces, pájaros y mariposas. La inconfundible firma de éste artista autodidacta, adorna no no solamente la tela canvas sino que usa, cada vez más amenudo, objetos como vajilla de porcelana, artículos de cuero, maletas y paraguas. Estos objetos permiten que el arte de Britto esté al alcance de todos. Romero Britto (1963, Recife, Brasil) creció rodeado de ocho hermanos y hermanas de familia no muy rica. Ya desde su infancia supo Britto formarse así mismo como pintor. De manera inusual utilizaba como fondo periódicos viejos, dándole a su vida un ambiente más colorido. Cuando tenía veinte años y ya había ganado lo suficiente viajó a París y se familiarizó con la obra de Picasso y Matisse. Combinó estos diferentes estilos y los integro en su propio enfoque estilístico, creando una combinación totalmente única del cubismo, el graffiti y el arte pop y que, según el New York Times, "respira calor, optimismo y amor". Britto se trasladó a Miami en 1988 y se hizo famoso con los encargos de trabajo que tuvo, entre otros, para Absolutamente Vodka, dónde tanto él como Andy Warhol y Keith Haring se encargaron de hacer el diseño de las etiquetas. Más tarde, pintó coches, edificios, estadios de fútbol e incluso un avión y trabajó para marcas como Audi, Bentley, BMW, Disney, Evian, las Naciones Unidas y la FIFA. Britto se hizo famoso y tuvo exposiciones en más de un centenar de países. Pinto las instalaciones de arte para el O2 Dome de Berlín, Hyde Park en Londres y J.F. Aeropuerto Kennedy de Nueva York los cúales le dieron aún más fama de la que ya tenía .
Mientras tanto, Britto no se olvidó de su procedencia, ni tampoco a dónde quería ir donó dinero para el arte, obras de caridad, educación y para la salud social y bienestar. Britto piensa que él, como artista, tiene una función a llevar en el logro de un cambio positivo en las vidas de los demás. El reconocimiento que él recibe en todo el mundo, indica que lo está haciendo bien.
Romero Britto (1963, Recife, Brasil) creció rodeado de ocho hermanos y hermanas de familia no muy rica. Ya desde su infancia supo Britto formarse así mismo como pintor. De manera inusual utilizaba como fondo periódicos viejos, dándole a su vida un ambiente más colorido. Cuando tenía veinte años y ya había ganado lo suficiente viajó a París y se familiarizó con la obra de Picasso y Matisse. Combinó estos diferentes estilos y los integro en su propio enfoque estilístico, creando una combinación totalmente única del cubismo, el graffiti y el arte pop y que, según el New York Times, "respira calor, optimismo y amor".
Britto se trasladó a Miami en 1988 y se hizo famoso con los encargos de trabajo que tuvo, entre otros, para Absolutamente Vodka, dónde tanto él como Andy Warhol y Keith Haring se encargaron de hacer el diseño de las etiquetas. Más tarde, pintó coches, edificios, estadios de fútbol e incluso un avión y trabajó para marcas como Audi, Bentley, BMW, Disney, Evian, las Naciones Unidas y la FIFA. Britto se hizo famoso y tuvo exposiciones en más de un centenar de países. Pinto las instalaciones de arte para el O2 Dome de Berlín, Hyde Park en Londres y J.F. Aeropuerto Kennedy de Nueva York los cúales le dieron aún más fama de la que ya tenía .
Mientras tanto, Britto no se olvidó de su procedencia, ni tampoco a dónde quería ir donó dinero para el arte, obras de caridad, educación y para la salud social y bienestar. Britto piensa que él, como artista, tiene una función a llevar en el logro de un cambio positivo en las vidas de los demás. El reconocimiento que él recibe en todo el mundo, indica que lo está haciendo bien.